
1×2×
Retratos
Compara la forma de los ojos, la boca, las cejas, el nacimiento del pelo y la mandíbula, y revisa los lentes, las joyas y el vello facial. Un rostro más suave o simétrico puede resultar favorecedor y parecerse menos a la persona. Ampliar no puede aportar una expresión oculta por el desenfoque ni un detalle que solo ocupa unos pocos píxeles. Revisa la identidad antes que el acabado.









